Desentrañando la Conducta Humana: Una Mirada a la Profunda Obra de José Bleger

La psicología, en su búsqueda por comprender la complejidad del ser humano, ha navegado a través de diversas corrientes y debates. En este panorama, la figura de José Bleger se alza como un pilar fundamental en la psicología argentina y latinoamericana, ofreciendo una perspectiva integradora y crítica sobre la conducta. Su enfoque, lejos de reducir al individuo a meros componentes, lo concibe en su totalidad, siempre en relación con su entorno y su historia.

 
 

 

En esta entrada de blog, exploraremos los conceptos esenciales de la psicología de la conducta según Bleger, basándonos en una guía de estudio detallada que nos permitirá desglosar su pensamiento y apreciar su relevancia para entender quiénes somos y cómo actuamos.

 

 

1. El Ser Humano como Objeto de Estudio: Más Allá de la “Mente”

Bleger fue un crítico acérrimo de la concepción tradicional de la psicología, que a menudo limitaba su estudio a entidades abstractas como el “alma”, la “psique” o la “conciencia”. Para él, el objeto de estudio de la psicología son los seres humanos reales y concretos, individuos que existen en un contexto histórico-social y cultural específico.

Tres Áreas, Una Conducta Unitaria

Un concepto central en Bleger es la pluralidad fenoménica y unidad de la conducta. Esto significa que, si bien la conducta se manifiesta en diferentes “áreas”, es siempre una expresión unitaria del ser total:

  • Área 1: Mente(fenómenos mentales como pensar, imaginar, recordar).
  • Área 2: Cuerpo(fenómenos corporales como gestos, palpitaciones, reacciones fisiológicas).
  • Área 3: Mundo externo(actuación en el entorno, interacción con otros).

Estas tres áreas son siempre coexistentes, es decir, no puede haber un fenómeno en una sin implicar a las otras dos. Por ejemplo, cuando lees este blog (área 3), estás pensando (área 1) y tu cuerpo está en una posición específica (área 2). Bleger enfatiza que, aunque una pueda preponderar en un momento dado, nunca se excluyen.

Esta visión desafía el dualismo cartesiano que separaba mente y cuerpo, e insiste en que la psicología debe estudiarlas a todas, sin asignar una ciencia particular a cada área. De hecho, Bleger argumenta que disciplinas como la biología, la sociología y la psicología son complementarias, y todas pueden estudiar las manifestaciones en cualquiera de las tres áreas.

2. La Importancia del Contexto: Situación y Campo

Bleger rechaza la idea de un “hombre aislado”, postulando que la conducta siempre se da en una situación específica. La situación es el conjunto de elementos, hechos, relaciones y condiciones que forman el marco o “telón de fondo” de la conducta. No podemos comprender lo que una persona hace sin entender el contexto en el que lo hace.

Dentro de la situación, Bleger introduce el concepto de campo: el conjunto de elementos coexistentes e interactuantes en un momento dado. El campo se subdivide en:

  • Campo ambiental o geográfico: La descripción objetiva de los elementos y condiciones del entorno.
  • Campo psicológico: La configuración subjetiva que el campo ambiental tiene para el sujeto. Es la realidad tal como la persona la percibe e interpreta, y es sobre esta que se organiza la conducta.
  • Campo de conciencia: La parte del campo psicológico de la cual el sujeto tiene conocimiento o percepción.

La interacción dinámica entre estos campos es crucial. A veces, pueden ocurrir disociaciones, como cuando una persona reacciona de manera diferente a lo que cabría esperar de la realidad objetiva porque su campo psicológico está distorsionado por sus experiencias o miedos. Un claro ejemplo es la profecía autocumplida, donde la expectativa subjetiva de un individuo (parte de su campo psicológico) termina influyendo en la realidad ambiental para que esta se ajuste a su creencia.

Bleger también distingue el campo del ámbito, que se refiere a la extensión con la que se estudia un fenómeno. Así, podemos estudiar al individuo (ámbito psicosocial), al grupo (ámbito sociodinámico) o las instituciones (ámbito institucional). Para Bleger, la psicología es siempre social, ya que el individuo nunca es ajeno a sus relaciones y a la cultura.

3. Comprendiendo la Acción Humana: Conducta Molar y Molecular

Un punto fundamental en la visión de Bleger es la distinción entre conducta molar y conducta molecular:

  • La conducta moleculares un segmento o fragmento aislado de la totalidad, como un simple movimiento muscular o una secreción glandular, que es estudiado en sí mismo.
  • La conducta molar, en cambio, es una totalidad organizada, significativa y funcionaldel ser humano. Es la unidad de estudio de la psicología para Bleger. Ejemplos incluyen caminar, saludar, estudiar, trabajar.

Bleger critica la idea de que la conducta molar se forma por la síntesis de unidades moleculares, ya que esto fragmenta la experiencia humana. Para él, toda conducta humana es siempre molar en su perspectiva, incluso las acciones más aparentemente simples. La conducta molar posee cualidades esenciales: motivación, función o finalidad, objeto o fin, significado y estructura. Por ejemplo, un “saludo” (conducta molar) tiene una motivación (establecer contacto), una finalidad (ser cortés), un objeto (la persona a la que se saluda), un significado (reconocimiento social) y una estructura (gesto, palabras).

Este enfoque nos permite entender que los fenómenos psicológicos no pueden reducirse a meras reacciones biológicas (biologismo) ni a simples determinaciones sociales (sociologismo). La conducta es una manifestación unitaria del ser total, integrando niveles físico-químicos, biológicos y psicológicos.

4. Las Raíces de la Conducta: Causalidad y Motivación

La conducta humana es inherentemente compleja, y Bleger subraya que su causalidad es multicausal. Es decir, no hay una única causa lineal, sino una interacción recíproca de múltiples factores. Para explicar esto, Bleger retoma el concepto freudiano de series complementarias:

  • Factores innatos/hereditarios: Predisposiciones biológicas.
  • Experiencias infantiles: Las vivencias tempranas que moldean la personalidad.
  • Experiencias actuales/desencadenantes: Los eventos presentes que activan la conducta.

La conducta es el resultado de la interacción dinámica de estas series. Por ello, Bleger critica la simplificación de ver la conducta como puramente “endógena” (interna) o “exógena” (externa), ya que ambas están intrínsecamente ligadas.

Además, Bleger aborda el concepto de instinto, que a menudo ha sido objeto de reduccionismos. Él lo critica cuando se lo concibe como una fuerza primordial aislada, enfatizando que cualquier manifestación instintiva en el ser humano está siempre teñida y mediada por el nivel psicológico y social.

5. La Dinámica Interna: Conflictos y Defensas

Bleger considera que el conflicto es una parte inherente de la vida psíquica y de la conducta. Los conflictos surgen de la coexistencia de tendencias opuestas. Basándose en Lewin, describe tres tipos:

  • Atracción-atracción: Elegir entre dos opciones deseables.
  • Rechazo-rechazo: Elegir entre dos opciones desagradables.
  • Atracción-rechazo: Sentimientos contradictorios hacia el mismo objeto (por ejemplo, amar y odiar a la misma persona).

Este último tipo, la ambivalencia, es fundamental para Bleger. Es la coexistencia de afectos contradictorios que genera una gran tensión. Para manejar esta tensión, el organismo desarrolla conductas defensivas. Una de las defensas cruciales es la divalencia, donde la ambivalencia se disocia o divide en dos conductas o hacia dos objetos distintos para reducir la ansiedad. Por ejemplo, en lugar de amar y odiar a la misma persona, se ama a una y se odia a otra. Esta división esquizoide es la base de muchas defensas.

Las conductas defensivas son técnicas para controlar la ansiedad generada por los conflictos. Algunos ejemplos son:

  • Regresión: Retorno a comportamientos inmaduros.
  • Desplazamiento: Transferir emociones de un objeto a otro.
  • Represión: Excluir de la conciencia pensamientos o sentimientos inaceptables.
  • Conversión: Manifestar un conflicto psicológico como un síntoma corporal.
  • Racionalización: Justificar una conducta con razones lógicas pero falsas.
  • Sublimación: Canalizar impulsos inaceptables hacia actividades socialmente productivas.

Bleger concibe la sublimación no solo como una descarga de impulsos, sino como una integración y resolución de la ambivalencia, permitiendo una expresión armoniosa y socialmente aceptada de las tendencias conflictivas.

6. Personalidad: La Estructura de Nuestras Conductas

Para Bleger, la personalidad no es una entidad estática, sino la totalidad organizada y dinámica de las conductas que caracterizan a un individuo. Es un repertorio de pautas de conducta habituales que se mantienen con cierta continuidad, aunque también son flexibles y cambian.

Bleger reinterpreta la división freudiana de la personalidad (Yo, Superyó, Ello) como organizaciones funcionales de la conducta. El Yo sería el aspecto instrumental y de adaptación a la realidad, mientras que el Superyó representaría el aspecto normativo e internalización de las reglas.

Además, Bleger explora la fantasía inconsciente (en la línea de Melanie Klein), entendida como una expresión mental de los impulsos instintivos que opera desde el nacimiento y que sirve como medio de defensa contra la angustia. Esto se relaciona con la meta final ficticia de Adler, un objetivo rector inconsciente que organiza el estilo de vida, aunque no siempre se ajuste a la realidad objetiva.

7. Un Método para una Psicología Unitaria

Bleger fue muy crítico con la escisión metodológica en psicología, el dualismo cartesiano que separaba mente y cuerpo y llevó a una fragmentación del conocimiento. Él aboga por un enfoque dialéctico que integre las aparentes dicotomías:

  • Explicar y Comprender: No son excluyentes, sino complementarios.
  • Subjetivo y Objetivo: La objetividad en psicología implica reconocer que el observador (con su propio esquema referencial) es parte del campo y, por lo tanto, la interacción entre lo subjetivo y lo objetivo es clave.
  • Racional e Irracional: La razón debe expandirse para incluir y comprender lo irracional, no negarlo.
  • Experimental y Clínico: Ambos métodos son válidos y complementarios para el estudio de la conducta.

Bleger ve la crisis de la psicología no como una debilidad, sino como una “crisis de desarrollo” positiva. Es la oportunidad para superar las fragmentaciones y construir una visión más unitaria y completa del ser humano.

En Conclusión

La obra de José Bleger nos invita a mirar la conducta humana no como fenómenos aislados, sino como manifestaciones complejas y significativas de un ser total, siempre en relación con su entorno y su historia. Su insistencia en la integración de los niveles de análisis, la multicausalidad y la crítica a los reduccionismos sigue siendo profundamente relevante para la psicología contemporánea.

Su legado nos impulsa a una comprensión más profunda y contextualizada de la psique humana, una que abarca sus contradicciones, sus defensas y su constante interacción con el mundo.

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